Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, apostatar consiste en “Negar la fe de Jesucristo recibida en el bautismo.” Bien, yo nunca la he tenido, y reniego de esa fe, con lo cual, debería ser y soy un apóstata de facto. El problema es que a la santa iglesia católica no le da la gana reconocerlo, y mira que yo se lo dije en una carta que les mandé a su diócesis allá por el 2004 siguiendo este modelo, pero nada, como en cualquier secta, todo son facilidades para unirte, pero cuando la quieres abandonar ¡ay! eso ya es otra cosa… su respuesta fue esta:
Bien, con todos los viajecitos y demás que pedían sólo para “pensárselo” lo dejé por imposible. Pero me llega ahora otro método a través de Eli; el derecho de oposición. Este método está basado en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal y parece que obliga a la iglesia a hacerte un poquito más de caso. El proceso es similar, pero el modelo de carta es distinto, más o menos pides a la iglesia que borren todos tus datos de sus ficheros, y si aún así ponen problemas, siempre puedes denunciarlos ante la Agencia de Protección de Datos, que normalmente da la razón al apóstata en potencia…
Todo está explicado aquí y aquí.
Así que, harto de que la iglesia utilice sus datos (¡es decir los míos, los nuestros, los de todos los que fuimos bautizados!) falseados (¿qué porcentaje de todos esos puede considerarse católico hoy en día?) para defender la necesidad y la vigencia de los acuerdos de España con la Santa Sede, y para seguir justificando sus peticiones de dinero público, retomo la lucha para desaparecer de sus archivos y decirles bien alto que no cuenten conmigo para seguir sufragando su farsa.
salve-La Polla Records.



Oye … ¡de malas! pues te toca tener fe (jajajaja) que la iglesia borre tus datos!
¡Sí! Creo que eso es lo que toca, tener Fe en que algún día desaparecerán… como todas las religiones han ido haciendo a lo largo de la historia. Lo peor de todo es que siempre lo han hecho a colación del nacimiento de una nueva.